Comedia de altura sin palabras
Idea: Yllana. Versión y dirección: David Ottone. Reparto principal: Fidel Fernández, Antonio Pagudo, Raúl Cano y Luis Cao. Lugar: Teatro Villamarta. Sábado 19 de marzo.
Yllana es fiel a sus principios, destilando por todos lados amor al absurdo y al buen hacer. El absurdo que les caracteriza permanece sobrevolando toda la obra, desde un principio, con la voz en off que hace de admonición para evitar que el móvil suene, en inglés y con traducción simultánea, hasta en los últimos aplausos que resuenan en la sala están cargados de reconocimiento a la entrega al disparate, currada y sudada durante cerca de hora y media. La mejor manera de hacer teatro visual y gestual es conseguir que sean los objetos, los gestos y el atrezzo los principales ganchos para el espectador. Los cuerpos de los actores meros intermediarios secundarios entre la idea y el espectador. Este objetivo se consigue con nota muy alta.
Se imaginan a señores de traje y corbata en la bolsa de New York, con pelucas rubias de todo a cien y a un ritmo estresante en situaciones propias del mundo de las altas finanzas? Pues eso es "Brokers". Las protagonistas, pelucas rubias brillantes, que son el elemento creativo que viste a los cuatro personajes fundamentales y definen a la vista del espectador al tiburón comercial del negocio multinacional. Su presencia definen perfiles y su ausencia desgranan situaciones paralelas a las que se acercan en las que se introducen desde un humor ácido y crítico con el "establishment" del dólar. Incluso acaban siendo el epílogo perfecto para el desconcierto voluntario de los últimos minutos devolviendo sosiego al cúmulo de adrenalina derramada durante muchos minutos.
Los efectos especiales sonoros y luminosos, son también protagonistas y hacen que la creación de los personajes tenga ubicación. Con escenografía de pantallas fijas y proyecciones que castigan la retina y con un fuerte despliegue de luces de neón y de lámparas "led" se presentan los sketch sobrepuestos como si auténticas tiras de cómics digitales se tratasen. Una escenografía al servicio del lenguaje no verbal y al de onomatopeyas bastantes trilladas. Una iluminación rica en el ciclorama del foro, aunque sin matices añadidos en proscenio que ensuciaba los momentos de lujo en que los brokers bajan al patio para interactuar con el público. Guiños a la comedia y a la música discotequera de los años 80. El "tempo" estresante e hilarante a excepción de algún oscuro que llegaba a romper ritmos. La presentación, utillería y atrezzo dignos y profesionales al máximo. La ocupación de todo el escenario, desigual, aunque de manera ordenada y sincronizada. El movimiento de actores siempre supeditado a una sincronización que se antoja muy trabajada con los técnicos de iluminación y sonido de forma que los nudos básicos de las tramas hace que el montaje esté muy ensamblado. El uso de utilería de forma visual para conseguir espacios virtuales todo un deleite para los aficionados. Todo ello, para deleite de la vista de los espectadores, pero enormemente conseguido para estímulo de los otros cuatro sentidos. La parte final denota crítica social y lo hace con desparpajo, sin más objetivo que dejar en el ambiente la duda sobre los grandes poderes ocultos de la sociedad: economía, religión y política.
Una producción llena de matices y de guiños al teatro sin palabras, al absurdo de la comedia gestual, al paradigma de los mimos pero de chaqueta y pantalón. Nos quedaríamos sin palabras para definir una propuesta, que conociendo los antecedentes de quienes llegaban al Villamarta, no defrauda en ningún momento y además consigue muchos adictos para próximas entregas. Fieles a un estilo hacen ser al espectador más crítico. Y así se engrandece el teatro.
Fuente: Diario de Jerez
Parque Agroalimentario, Parcela 6.18 y 6.19
11.403, Jerez de la Frontera, Cádiz
Teléfonos. +34 956 909 501 / +34 637 476 214
Fax. +34 956 337 272 / E-mail. info@altacazuela.es
Fotografias cedidas por Marian Mateos Merchante


